Es un día de lluvia y se escuchan los
relámpagos jugando atrás de las nubes.
A veces los veo,
salen a pasear enamorándose de
alguna antena parabólica,
mis ojos suelen brillar
mientras me deleito
con las luces.
Las gotitas de
agua saciando
la sed de una que otra
plan-tita que alguien se olvido de regar,
la chapa mezclando sonidos,
en conjunto se torna maravilloso.
Tanto.. que el perfume de la tierra mojada te envuelve.
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